Mordida cruzada

el 11 julio, 2019
Imagen de una dentadura con mordida cruzada en la que se observa que los dientes de la arcada superior no abrazan correctamente a los de la arcada inferior

La mordida cruzada es un tipo de maloclusión en la que existe una incorrecta relación transversal entre el hueso maxilar y el hueso mandibular.  Normalmente, los pacientes con maloclusión se caracterizan por un paladar estrecho y ojival.  En estos casos, los dientes de la arcada superior no abrazan correctamente a los de la arcada inferior, de forma que ocluyen por dentro de estos.

Existen varios tipos de mordida cruzada

  • Mordida cruzada posterior bilateral o unilateral

    En la bilateral (Fig1), ambos lados los dientes superiores se encuentran ocluyendo por dentro de los inferiores. En la unilateral (Fig2), sólo se observará la maloclusión en uno de los lados, provocando una desviación de la mandíbula hacia el lado de la mordida cruzada. En estos casos, si no se corrige la maloclusión, puede conllevar problemas de crecimiento y de desviación mandibular y asimetrías faciales.

Imagen de una mordida cruzada bilateral en la que los dientes superiores quedan por dentro de los inferiores en ambos lados

Fig1. Mordida cruzada bilateral. Los dientes superiores quedan por dentro de los inferiores en ambos lados.

Imagen de una mordida cruzada unilateral en la que se produce una desviación de la mandíbula


Fig2. Mordida cruzada unilateral. Se produce una desviación de la mandíbula que se puede apreciar porque la línea media inferior está desviada hacia el lado de la mordida cruzada.

  • Mordida cruzada anterior

    (Fig3) los dientes anteriores superiores ocluyen por dentro de los inferiores. En la mayoría de los casos también se asocia con una mordida cruzada posterior.

    Imagen de una mordida cruzada anterior en la que los dientes anteriores ocluyen por dentro de los inferiores

    Fig3. Mordida cruzada anterior. Los dientes anteriores ocluyen por dentro de los inferiores. Se suele asociar a mordida cruzada posterior.

Mordida cruzada posterior

En este artículo nos vamos a centrar en este tipo de mordida que tiene dos orígenes:

  1. Dental: producido por la inclinación hacia dentro de las coronas de los dientes.
  2. Esquelética: Producido por la compresión del hueso maxilar.

El factor más importante para decidir cómo se trata la mordida de origen esquelético es la edad.  La decisión de un tratamiento u otro dependerá del grado de madurez ósea que presente el paciente. Por lo tanto, no es igual tratar a un niño que a un adulto.

    • Tratamiento de la mordida cruzada en niños

      Los niños se encuentran en crecimiento con lo que sus huesos no son maduros y las suturas no se han cerrado. El paladar está formado por dos huesos unidos por una sutura que podemos abrir desde la infancia hasta la adolescencia (10-11 años) de una forma fácil. El tratamiento es relativamente sencillo y requiere de un expansor de paladar (Fig4). Es un aparato que se coloca en el paladar y va anclado de forma fija a los dientes mediante bandas. Dependiendo del modelo puede llevar, o no, resina en el paladar.  Mediante una serie de activaciones, el aparato va expandiendo el paladar y separando los dos huesos que lo conforman hasta conseguir la anchura correcta.

      Imagen de un expansor de paladar fijo cementado en los molares superiores

      Fig4. Disyuntor fijo cementado en los molares superiores. Mediante su tornillo de expansión situado en la parte media conseguimos disyuntar el paladar hasta la anchura correcta.

    • Tratamiento de la mordida cruzada en adolescentes

      Según el paciente va madurando, las suturas que conforman el paladar se van fusionando. Por tanto, un adolescente desde los 11 hasta los 17-19 años, tendrá una madurez esquelética mucho mayor que un niño de 8 años. Eso significa que se va a requerir más fuerza para conseguir separar los dos huesos que conforman el paladar y no vamos a tener suficiente con un disyuntor anclado solamente en dientes.  Durante los últimos años se han desarrollado aparatologías ancladas en el hueso (Fig5) o en el hueso y en los dientes conjuntamente (Fig6). Unos microtornillos anclados en el hueso del paladar y unidos al aparato de disyunción nos permiten aplicar la fuerza necesaria para la disyunción de la sutura maxilar.

      La colocación de estos microtornillos se realiza fácilmente mediante un poco de anestesia local en la zona y no producen molestias tras su colocación.

      Imagen de un expansor de paladar anclado sobre 4 microtornillos unidos al tornillo de disyunción mediante resina


      Fig5. Disyuntor anclado sobre 4 microtornillos unidos al tornillo de disyunción mediante resina.

      Imagen de un expansor de paladar anclado sobre 2 microtornillos anteriores y sobre bandas en los molares


      Fig6. Disyuntor anclado sobre dos microtornillos anteriores y sobre bandas en los molares.

  • Tratamiento de la mordida cruzada en pacientes adultos

    Cuando nos encontramos con un paciente de edad adulta que ya ha terminado su maduración ósea, las suturas están tan fusionadas que no es suficiente la aplicación de fuerza mediante la utilización de aparatologías ancladas en hueso y es necesaria la intervención a nivel quirúrgico para la separación de los dos huesos. Este proceso se denomina S.A.R.P.E (expansión rápida del paladar asistida quirúrgicamente). Se trata de un procedimiento que se lleva a cabo bajo anestesia general. Previamente a la cirugía, el ortodoncista colocará un aparato de disyunción cementado a los dientes. Durante la cirugía, el cirujano realizará unos cortes en los huesos (Fig7) para romper las suturas y facilitar la expansión con las futuras activaciones del aparato.

    Imagen de cortes que realiza en cirujano durante de expansión rápida del paladar asistida quirúrgicamente


    Fig7. Cortes que realiza en cirujano durante la intervención quirúrgica para liberar la suturas y permitir la posterior expansión.

    Como podemos ver, la corrección de una mordida cruzada se va complicando según el paciente se va desarrollando.  Por ello consideramos importante la ortodoncia preventiva en niños y recomendamos realizar controles con el ortodoncista desde edades tempranas para poder detectar a tiempo maloclusiones como ésta y poderlas solucionar de forma fácil en un periodo de tiempo de no más de 9 meses y no esperar a que se conviertan en un problema mayor.

    Si quieres saber más te invito a visitarnos, puedes pide cita aquí y te atenderé personalmente sin ningún tipo de compromiso.

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Escrito por Dr Fernando de la Iglesia
Licenciado en Odontología por la Universidad de Barcelona. Máster y Doctor en Ortodoncia por la Universidad Internacional de Cataluña. Miembro de la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO).